Ekstroem: el iceberg "que canta"

Investigadores alemanes que supervisan terremotos en la Antártida descubrieron una fuente sorprendente para algunos ruidos misteriosos: un iceberg que canta. Las emisiones del iceberg no son audibles a los oídos humanos, y sólo pueden ser escuchadas cuando las grabaciones del ruido sísmico se aceleran.

Y los sonidos varían, desde un zumbido muy similar al que emitiría un enjambre de abejas, hasta algo mucho más melódico, como el sonido de una orquesta.

 

 

Los "icebergs" se hicieron popularmente conocidos en 1912, cuando uno de ellos chocó con el barco "Titanic", el más elegante y resistente de su época. En pocas horas, miles de litros de agua se colaron por el orificio que el iceberg le hico en el casco y el recién estrenado "Titanic" se hundió. Cientos de personas murieron.

Fue la primera vez que millones de personas de todo el mundo oyeron hablar de los icebergs, moles de hielo flotante que han inspirado, desde entonces, unas cuantas películas de catástrofes.

Algunos de ellos pesan cientos de millones de toneladas, y cualquier colisión contra uno de ellos es peligrosa. Los investigadores aseguran que su paso queda registrado en el fondo marino, por lo que en la superficie los humanos se han visto obligados a establecer sistemas de vigilancia, incluso satelital, para evitar las colisiones.

De hecho, existe una Patrulla Internacional del Hielo, que controla los icebergs en el Hemisferio Norte.

Constantemente los científicos están estudiando los icebergs y los glaciares, por lo cual también se están realizando importantes descubrimientos respecto de ellos. El útimo: un iceberg que es capaz de "cantar" cuando está sometido a fuertes presiones.

Sucede que un equipo de científicos alemanes que estudia los glaciares de la Antártida encontró este iceberg que emite un sonido muy débil, tanto que casi pasa desapercibido para el oído humano.

Las ondas sonoras que emite son de muy baja frecuencia, apenas de 0,5 hertzs, lo que no es audible para el ser humano, pero sí se aprecian cuando se realizan grabaciones de las ondas sísmicas del bloque de hielo flotante.

Y los sonidos varían, desde un zumbido muy similar al que emitiría un enjambre de abejas, hasta algo mucho más melódico, como el sonido de una orquesta. No obstante, para los científicos que lo escucharon es algo sacado como de una película de terror.

Los científicos grabaron el sonido cuando investigaban las señales sísmicas para prevenir y medir terremotos y los movimientos de las placas tectónicas en la costa de la Antártida. Así, las señales los llevaron al iceberg Ekstroem, de 50 kilómetros de largo, 20 de ancho y 400 metros de altura, que acababa de colisionar contra una península de hielo submarino.

Una vez que el iceberg se incrustó en el hielo submarino, el agua comenzó a circular entre las grietas y recovecos del iceberg, lo que motivó que empezara a "cantar" con sonidos altos y bajos.

Las señales de un terremoto son diferentes, ya que comienzan con una explosión cuando la tierra se resquebraja y después disminuyen lentamente. En este caso la señal fue formada como un peine, con picos regulares, lo que significó que oscilaba regularmente.

Los científicos habían visto señales casi idénticas de temblores volcánicos, pero esto no podía explicar el patrón captado, porque esta fuente parecía estar en movimiento, alrededor de la Antártida.

La investigación, que fue publicada por la revista Science, se realizó en julio de 2000, y los sonidos del iceberg - que se prolongaron ¡durante 16 horas!- estuvieron precedidos de dos terremotos.

Se cree que los temblores del iceberg son causados por el agua que atraviesa las hendiduras dentro de él. Este flujo ocurre cuando un iceberg choca contra el piso de mar frenándolo. El agua en su interior se detiene y la alta presión del agua que acomete a través de los túneles hace que sus paredes vibren, produciendo temblores regularmente espaciados.

La naturaleza de los iceberg

Un iceberg es una isla de hielo procedente de la fragmentación de hielo polar, continental o marino y que es arrastrada hacia latitudes bajas. De un iceberg sobresale del agua sólo una octava parte su altura total, por lo que estas masas gélidas constituyen un peligro para la navegación.

Los iceberg se originan principalmente por desprendimientos de los glaciares en la zona polar ártica, en especial en Groenlandia, y en la Antártica en el sur. Los del norte son los que suelen cruzar zonas sensibles, como las rutas de navegación.

Sin embargo fue en la Antártica donde en marzo de 2000 se detectó el iceberg más grande, el B15, con casi ¡300 kilómetros de longitud!.

Estas islas de hielo existen gracias a una propiedad notable del agua: su forma sólida. El hielo es menos denso que el agua en su forma líquida. Si no fuese así, el hielo se acumularía en el fondo de los océanos y no en sus superficies.

A pesar que flotan en el mar y son "habitantes" de un medioambiente marítimo, están compuestos de agua dulce, debido a su origen en los glaciares (ver página siguiente), donde se han formado a lo largo de unos 3.000 años.

Y es que también el hielo es una excepción en el mundo de los elementos, y se debe a que la molécula del agua (H2O), está polarizada eléctricamente. El átomo de oxígeno atrae más a los electrones que los átomos de hidrógeno, lo que impone al hielo una estructura de tipo cristal (por el juego de la atracción y de la repulsión eléctrica) menos densa que si fuese un sólido amorfo.

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