Icebergs ¿podrían ayudar a
disminuir el calentamiento global?

Constantemente los científicos están monitoreando estas moles de hielo. Y el último descubrimiento es que los icebergs que rodean la Antártida, lejos de ser sólo cubos de hielo, son lugares llenos de actividad, que pueden tener un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático.

Un iceberg es una isla de hielo procedente de la fragmentación de hielo polar, continental o marino y que es arrastrada hacia latitudes bajas. De un iceberg sobresale del agua sólo una octava parte su altura total, por lo que estas masas gélidas constituyen un peligro para la navegación.

 

Los "icebergs" se hicieron popularmente conocidos en 1912, cuando uno de ellos chocó al barco "Titanic", el más elegante y resistente de su época. En dos horas 45 minutos, miles de litros de agua se colaron por el orificio que el iceberg le hizo en el casco, y el recién estrenado "Titanic" se hundió en las profundidades del Atlántico. Más de 1500 personas, muchas de ellas celebridades, millonarios y gente famosa que viajaba entre Inglaterra y Nueva York, murieron.

Fue la primera vez que millones de personas de todo el mundo oyeron hablar de los icebergs, moles de hielo flotante que han inspirado, desde entonces, unas cuantas películas de catástrofes.

Algunos de ellos pesan cientos de millones de toneladas, y cualquier colisión contra uno es peligrosa. Los investigadores aseguran que su paso queda registrado en el fondo marino, por lo que en la superficie los humanos se han visto obligados a establecer sistemas de vigilancia, incluso satelital, para evitar las colisiones.

De hecho, existe una Patrulla Internacional del Hielo, que controla los icebergs en el Hemisferio Norte.

Constantemente los científicos están estudiando los icebergs y los glaciares, por lo cual también se están realizando importantes descubrimientos respecto de ellos. El último: los icebergs que rodean la Antártida, lejos de ser sólo cubos de hielo, son lugares llenos de actividad que pueden tener un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático.

Sucede que los pequeños ecosistemas marinos que se forman alrededor de los bloques de hielo - con agua derretida mezclada con el agua del mar - pueden servir para absorber el dióxido de carbono de la atmósfera y sumergirlo en las aguas del océano, dado que las algas absorben el carbono -liberando el oxígeno- a través de la fotosíntesis y luego lo pasan a la cadena alimentaria. Se convierten así en un foco de atracción para pequeños peces, algas e incluso aves.

Una de las principales consecuencias del cambio climático ha sido el incremento de temperatura, lo que ha provocado que se multiplique la aparición de icebergs.

Para tratar de evaluar la influencia en los ecosistemas del mar abierto de estos icebergs, un equipo de científicos en Estados Unidos, del Instituto de Investigación Marina de Monterrey, estudió varios icebergs a la deriva en el mar de Weddell, y las aguas a su alrededor.

¿Qué sucedió? Algo sorprendente para la comunidad científica, porque las conclusiones del estudio - que se publicaron en la revista Science - arrojaron que las aguas cercanas a los icebergs poseen clorofila, krills, y aves marinas en mucha mayor cantidad que las aguas donde no hay témpanos de hielo flotante. Y esta tendencia es visible en aguas ¡hasta a cuatro kilómetros de los icebergs!

Los científicos hallaron que los minerales liberados por los icebergs que se derriten potencian el florecimiento del fitoplancton, que absorbe CO2. Estas plantas microscópicas son ingeridas luego por el kril, unos organismos parecidos a los camarones, cuyos desechos - que contienen el carbono - se hunden hasta el fondo del océano.

En la zona estudiada los investigadores detectaron 89 icebergs de un tamaño más o menos similar, y calcularon que alrededor del 40% del agua superficial había sido influida por el hielo que estaba derritiéndose y a la deriva, por lo que - según los autores del estudio - estos bloques de hielo contribuyen a aumentar la producción, captura y almacenamiento de carbono orgánico en estas áreas ("productividad biológica").

En el último recuento hecho por los científicos, gracias a las imágenes por satélite, se han localizado hasta 11.000 icebergs en el Ártico.

La naturaleza de los icebergs

Un iceberg es una isla de hielo procedente de la fragmentación de hielo polar, continental o marino y que es arrastrada hacia latitudes bajas. De un iceberg sobresale del agua sólo una octava parte su altura total, por lo que estas masas gélidas constituyen un peligro para la navegación.

Los icebergs se originan principalmente por desprendimientos de los glaciares en la zona polar ártica, en especial en Groenlandia, y en la Antártica en el sur. Los del norte son los que suelen cruzar zonas sensibles, como las rutas de navegación.

Sin embargo fue en la Antártica donde en marzo de 2000 se detectó el iceberg más grande, el B15, con casi ¡300 kilómetros de longitud!.

Estas islas de hielo existen gracias a una propiedad notable del agua: su forma sólida. El hielo es menos denso que el agua en su forma líquida. Si no fuese así, el hielo se acumularía en el fondo de los océanos y no en sus superficies.

A pesar que flotan en el mar y son "habitantes" de un medioambiente marítimo, están compuestos de agua dulce, debido a su origen en los glaciares (ver página siguiente), donde se han formado a lo largo de unos 3.000 años.

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