Jueves 21 de Junio

Comienza el invierno y los pueblos
indígenas celebran su Año Nuevo

El solsticio de invierno se producirá el jueves 21 de junio, día en que tendremos la noche más larga del año.

Para los pueblos indígenas originarios, tales como aimaras, quechuas, rapanui y mapuches, la llegada del solsticio de invierno coincide con la tradición de agradecer por el año anterior y pedir al Padre Sol que retorne con mayor fuerza luego de su retiro invernal.

 

 

Dejamos atrás el otoño, y el invierno llegará a nuestro hemisferio... exactamente el día jueves 21 de junio, produciéndose así la noche más larga del año, y el día más corto.

Los solsticios marcan el cambio de estaciones, siendo los dos puntos en los que la Tierra se encuentra más "chueca" respecto de los rayos solares. En ellos el Sol está en el punto más lejano al que puede llegar respecto de la tierra.

Política indígena

El Día Nacional de los Pueblos Indígenas fue instituido en el año 1998 como un reconocimiento de la diversidad cultural existente en el país y una valoración de la identidad y tradiciones de nuestros pueblos originarios. Y formula a toda la sociedad un llamado para acoger, reconocer, difundir y respetar nuestras culturas ancestrales, indicando que sólo un pueblo que reconoce y respeta sus orígenes puede enfrentar los desafíos de los tiempos actuales con una sólida identidad cultural.

El gobierno anunció que impulsará un proyecto de reforma constitucional que reconozca el carácter multicultural de la nación chilena, a los pueblos originarios y el ejercicio de sus derechos, y que reafirma la obligación de proteger las tierras y las aguas indígenas, así como su patrimonio cultural.

Ello, en el marco de una política indígena que se centrará en la participación de los pueblos originarios en el ámbito político y social; el reconocimiento y profundización de sus derechos; la creación de una política indígena urbana; la situación de la mujer indígena y la educación y cultura.

En ese marco se ha programado una mesa de discusión sobre la creación audiovisual realizada en el área del rescate de la identidad de los pueblos originarios. Se efectuará el 28 de junio a las 10 horas en el Museo Chileno de Arte Precolombino.

Debido a que en esta fase el Sol pareciera que "se detiene" en su movimiento, y que apenas mueve su declinación de un día a otro, los astrónomos griegos bautizaron este fenómeno como "sol quieto", o "sol inmóvil", que se tradujo al latín como "silstitium" y al castellano como "solsticio".

En los Solsticios, los rayos solares llegan a los límites máximos que pueden alcanzar. Caen en forma vertical al norte y sur del Ecuador.

El 21 de junio, cuando los rayos caen directamente sobre el trópico de Cáncer, se produce el Solsticio de invierno en el Hemisferio Sur. Es el día más corto y la noche más larga del año.

En tanto, en el Hemisferio Norte empieza el verano, con el día más largo y la noche más corta del año.

A partir de este solsticio, en nuestro hemisferio la noche irá disminuyendo diariamente en un minuto, lo que irá haciendo "crecer" el día en la misma proporción, hasta que el 21 de septiembre se produzca el equinoccio, que da paso a la primavera.

La nueva salida del sol

Para los pueblos indígenas originarios, tales como aimaras, quechuas, rapanui y mapuches, la llegada del solsticio de invierno coincide con la tradición de agradecer por el año anterior y pedir al Padre Sol que retorne con mayor fuerza luego de su retiro invernal.

Se trata del "Año Nuevo Étnico", que se denomina "machac mara" para los aimaras, "inti raymi" para los quechuas, "aringa ora" para los rapanui, y "we tripantú" para los mapuches.

La visión indígena se basa en que desde esa fecha (21 de junio) el progresivo desplazamiento del Sol hacia el sur da inicio a un nuevo ciclo de vida, y de la relación armónica del hombre con la naturaleza, además de que comienza un nuevo ciclo astronómico y agrario.

El solsticio de invierno marca el nacimiento de un nuevo ciclo de la naturaleza. Se acerca la siembra y luego comenzarán a brotar las semillas, cambia el pelaje de los animales y el hombre y la tierra renuevan sus energías y se purifican. Este momento es visualizado como el tiempo en que “El sol emprende su camino de regreso” a la Tierra. Regresa la luz y, con ella, la vida en todo su esplendor.

Por lo mismo, las comunidades indígenas realizan actividades que revalorizan dicha tradición, y festejan el momento en que el Sol, luego de haber alcanzado su máxima trayectoria de salida por el noreste, retorna con un mensaje lleno de vida.

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