






Agoniza el Mar Muerto
Es la extensión de agua más baja de la tierra. Y, aunque su excesiva salinidad no permite la vida, tiene una cantidad de minerales que lo hacen muy apetecido. La evaporación para extraer los minerales es una de las razones de la crisis.
Su superficie se ha reducido de 1.025 kilómetros cuadrados a los 625 que posee actualmente. El año 2050 desaparecería por completo. Por eso, y pese a la guerra que divide a sus vecinos, se está estudiando un proyecto conjunto, para traer agua desde el Mar Rojo e impedir la evaporación total de este lago, que comparten Israel y Jordania.
Una de las grandes maravillas de la naturaleza, uno de los principales atractivos turísticos de Israel y su vecina Jordania - que comparten sus costas-, y una fuente importantísima de salud y belleza, se está secando.
El famosísimo "Mar Muerto", literalmente se está muriendo. Su altura va bajando aproximadamente un metro por año, y ha perdido en el último siglo tal cantidad de agua que su superficie se ha reducido de 1.025 kilómetros cuadrados a los 625 que posee en la actualidad.
El problema podría extinguir un mar que es un lugar histórico, al que se hacen numerosas referencias en la Biblia, incluso en el Génesis. Las ciudades de Sodoma y Gomorra, destruídas en la Biblia, habrían estado en las costas del Mar Muerto y, muy cerca de ahí, se encuentra el Monte Nebo, desde donde Dios mostró a Moisés la Tierra Prometida. En sus cuevas se encontraron los rollos del Mar Muerto, que narran la vida en los tiempos de Jesús y se cree que fueron escritos por una austera secta que vivía en esa zona.
Hasta antes de 1945, cuando el Mar Muerto era un 40 % más grande, se evaporaba entre 1,6 y 1,8 metros por año, mientras que hoy el ritmo es de entre 1,2 y 1,4 anual, debido a la menor cantidad de agua.
No existen fórmulas rápidas para frenar el deterioro, ya que cualquier proceso llevará por lo menos 20 o 30 años hasta que se pueda observar un cambio. Según los científicos, es posible que el Mar Muerto ¡desaparezca en el año 2050!.
Además
de ser un atractivo turístico único, las características
de sus aguas y las condiciones naturales de la región donde se encuentra,
lo convierten también en un foco de atracción por razones terapéuticas.
A su alrededor existen numerosos manantiales de agua mineral, y contiene 21 minerales
diferentes, 12 de los cuales son totalmente desconocidos en otros lugares del
planeta.
Por eso, no es raro que el el Mar Muerto se esté evaporando. Resulta que las compañías israelíes, sirias y jordanas instaladas en la parte sur del Mar Muerto, a ambos lados de la frontera, aprovechan dichos minerales para el desarrollo de una importante actividad económica.
Pero para llevar a cabo el proceso de extracción de minerales es necesario evaporar artificialmente agua del Mar Muerto, proceso que contribuye al descenso de sus aguas, un hecho completamente evidente para todo aquel que visita la zona.
Súmale a esto, que también se utilizan las aguas del Río Jordán, que alimenta el Mar Muerto, para irrigar grandes extensiones de tierra agrícola y proporcionar agua a las ciudades que quedan a su paso. Así, desvían el caudal del río por motivos agrícolas, hidroeléctricos o de consumo humano.
La costa se ha alejado tanto, que a los turistas se les dificulta llegar al mar. En los últimos 20 años las costas se alargaron hasta dos kilómetros en algunas zonas. Se crearon entonces áreas secas, que se convierten muchas veces en zonas de barro imposibles de cruzar. También sucede que el agua que corre en dirección al Mar desde las montañas, debido al descenso del nivel del mar, cava más profundo y hace peligrar la infraestructura, con desmoronamientos.
Antes entraba al Mar Muerto la misma cantidad de agua que se evaporaba. Pero ahora, si bien se evapora menos debido a que el Mar se está comprimiendo y el agua que queda tiene mayor concentración de sales - lo que influye en la evaporación -, sale tanta agua que se crea un desequilibrio.
Y como si esto fuera poco, se crean hoyos de un diámetro y profundidad de 8 a 10 metros, verdaderos abismos conocidos en inglés como "sink - holes", cuya traducción sería "tragadores".
Los derrumbes subterráneos ocurren porque, cuando el Mar Muerto retrocede, sus sales son absorbidas por el terreno circundante, lo que erosiona la tierra, ya que los mantos acuíferos de agua potable se reducen también y el terreno se colapsa.
Proyecto
crucial
Después de que Jordania e Israel firmaron un tratado de paz, en 1994, comenzaron a plantear ideas para salvar al Mar Muerto. Una de ellas consistía en obtener agua del Mediterráneo, pero fue desechada por su alto costo.
Ahora, uno de los proyectos que se han considerado para elevar el nivel del Mar Muerto involucra el bombeo de agua desde el Mar Rojo, pero éste ha sido motivo de disputas entre judíos, palestinos y jordanos.
Sucede que cuando se coincidió en la idea de construir un ducto subterráneo que trajera agua desde el Mar Rojo - el llamado proyecto "Rojo-Muerto" - la ruptura de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, así como la intensificación posterior de la violencia, frenaron el proyecto.
Las partes en discusión acordaron a finales del 2005 que realizarían un estudio sobre la factibilidad del ducto, pero el análisis no comenzó. Israel se retiró de la mesa tras la victoria obtenida por Hamas (organización terrorista, nacionalista e islámica palestina que tiene como objeto la lucha armada contra el estado de Israel, al que considera ilegítimo) en los comicios de enero del 2006, y por el ascenso de la milicia islámica al gobierno palestino.
Pero Jordania insistió en revivir el proyecto, y se alcanzó un acuerdo para incluir a delegados palestinos de la facción moderada Al Fatah, encabezada por el presidente Mahmoud Abbas, para que participara en un comité supervisor del proyecto.
Ante esto, en diciembre del 2006 comenzó el estudio de factibilidad, el cual tardará dos años en completarse. Luego comenzarían las obras en el ducto de 1.000 millones de dólares, que correría por la frontera entre Jordania e Israel.
Junto con esta idea, existen planes para construir una planta de 1.500 millones de dólares para desalinizar las aguas del Mar Rojo y que puedan utilizarlas Jordania, Israel y los palestinos.
Eso sí: aún en caso de que el proyecto "Rojo-Muerto" se concrete, la situación puede causar desastres: muchos ecologistas temen que la provisión de agua desde el Mar Rojo altere el equilibrio ambiental en el Mar Muerto, ya que se tratará de agua salada, en lugar de la dulce que llegaba del río Jordán.