Muérdago navideño:
Suerte, paz, amor y fertilidad

Debido a su característica de permanecer siempre verde, esta planta ha sido considerada ancestralmente como una especie sagrada y un símbolo protector.

En la época navideña se utilizan ramas de muérdago - y también de acebo, otra hojita siempre verde - para adornar puertas y ventanas, o para colgar en el techo, como símbolo de nuestra petición de bienes y prosperidad a Dios.

 

 

La tradición dice que la mujer que recibe un beso bajo el muérdago la noche de Navidad, encontrará el amor que busca o conservará el que ya tiene... Si se trata de una pareja, ésta recibirá el don de la fertilidad...

No es nada extraño que en la época navideña se utilicen ramas de muérdago para adornar puertas y ventanas, o para colgar en el techo, como símbolo de nuestra petición de bienes y prosperidad a Dios.

Y es que gracias a su característica de permanecer siempre verde, el muérdago ha sido considerado ancestralmente como una planta sagrada, y un signo protector que aporta suerte y fertilidad.

Una de las características más peculiares del muérdago es su capacidad para enraizar sobre el tejido vivo de otras plantas y no sobre la tierra.

Se dice que los poderes mágicos del muérdago radican en que fue creado como un elemento que no era del cielo ni de la tierra, ya que sus raíces nunca la tocan, pero tampoco se mantiene por sí mismo en el aire.

De ahí el hábito de recogerlo sin permitir que caiga al suelo, y después colgarlo del techo.

La tradición detrás del muérdago

Al parecer, su nombre proviene del latín "mordere", que significa morder. Se dice que su nombre se debe a que se trata de una planta parásita, que crece en los grandes árboles y, por lo tanto, se alimenta de ellos; es decir, son percibidas como mordedoras de éstos.

Los romanos valoraban el muérdago como símbolo de paz, por lo cual se aceptó dentro de las costumbres navideñas.

Fue muy apreciado por los druidas y por los pueblos celtas en Europa, en especial los galos, que transmitieron esta tradición a los anglosajones. De hecho, el muérdago ocupó un lugar muy importante en la farmacopea antigua.

El muérdago también está presente en la mitología nórdica, donde se consagra al dios Baldur, a quien también se ofrecía como ofrenda la primavera. Se utilizó en esas latitudes como planta de buen augurio y estuvo presente en las fiestas del solsticio de invierno.

Siguiendo esta misma línea "tradicional", se desarrolló en Inglaterra el comercio de esta planta para presidir en las casas las fiestas de Navidad y Año Nuevo, donde por lo general se colgaban del techo.

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