Nuevos factores del cambio climático:
la caspa y las celulas de la piel tambien influyen

Funcionan como núcleos de condensación de las nubes y el hielo, un proceso necesario en la mayoría de las partes del mundo para que se inicien las precipitaciones.

Así lo comprobó un grupo de científicos en Alemania a través de un estudio realizado con particulas recogidas en diferentes ambientes y en distintas estaciones del año.

 

Hasta ahora, se había considerado que los elementos causantes de la contaminación atmosférica eran, con exclusión de casi todo lo demás, el humo de las fábricas, los gases del escape de los vehículos motorizados y las cenizas. Pero una reciente investigación llevada a cabo en Alemania agregó a la lista nuevos factores, que causaron más de una sorpresa: las células de la piel y la caspa.

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano. Actúa como una barrera protectora para aislar al organismo del medio que le rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras cada una de sus estructuras. Al mismo tiempo, sirve como sistema de comunicación con el entorno. Consta de tres partes principales, que desde la superficie hacia la profundidad son: epidermis, dermis e hipodermis. La caspa, por su parte, es una inflamación de la piel, llamada técnicamente "dermatitis seborrea".

Y sucede que ambos -los restos de material celular, como el de la caspa e, incluso, el de células muertas de la epidermis- pueden influir directamente en el cambio climático.

Según el estudio realizado por el científico Ruprecht Jaenicke y su equipo, del Instituto para la Física de la Atmósfera de la Universidad de Mainz, en Alemania, TODAS las partículas influyen en las radiaciones y, por ende, en el clima (Diario El Mundo, España).

Así es como funciona la naturaleza, y si se trata de modelar el clima hay que conocer los distintos ingredientes en la atmósfera: el polvo mineral, los sulfatos, el hollín, los restos orgánicos e incluso las partículas celulares.

Por lo mismo, el científico señaló que existe la necesidad de conocer cada uno de los "ingredientes" contenidos en la atmósfera si se pretende luchar contra el cambio climático.

Sobre los aerosoles

- El término aerosol o partícula se utiliza a veces indistintamente, ya que los aerosoles atmosféricos se definen como dispersiones de sustancias sólidas o líquidas en el aire.

- Las propiedades de los aerosoles que más afectan a los proceso de contaminación atmosférica son el tamaño de sus partículas, la forma y la composición química.

- La composición química varía mucho de unas partículas a otras, dependiendo fundamentalmente de su origen.

- Según los expertos también el polvo, la sal y fenómenos geológicos como las erupciones pueden producir aerosoles.

- Todo tipo de células muertas forman parte de los llamados aerosoles, los cuales desempeñan un papel crucial en el clima del planeta.

De hecho, hasta el momento la comunidad científica acepta la hipótesis de que se desconoce alrededor del 40 % de las partículas contenidas en la atmósfera y, por lo tanto, se necesita profundizar la investigación en esa línea.

El estudio fue publicado en la revista Science con el nombre "Abundancia de material celular y proteínas en la atmósfera".

Un nuevo descubrimiento

Casi todos estos componentes han sido fruto de investigaciones en los últimos tiempos, a excepción, justamente, de los relacionados con las particulas celulares, que en la mayoría de los casos se pasaban por alto debido a que no se daba importancia a sus posibles efectos, que ahora se sabe son mayores de lo que se pensaba.

¡Claro!, porque éstas funcionan como núcleos de condensación de las nubes y el hielo, un proceso necesario en la mayoría de las partes del mundo para que se inicien las precipitaciones.

Importante es entonces el papel que juegan la caspa y las células muertas (ambas particulas de piel), ya que la forman partículas celulares, por lo cual también influyen en estos procesos de condensación de precipitaciones y, por lo tanto, directamente en el clima.

Podría suceder, por ejemplo, que atrajeran la humedad, lo que podrían actuar localmente cooperando en la formación de nubes, o que actuaran como núcleos de hielo, provocando precipitaciones y eliminando el agua de la atmósfera.

En otras palabras, los cuerpos de los seres humanos y los de otros animales que habitan el planeta podrían ser parte importante de la contaminación atmosférica que, además, influye en su propio futuro climático.

Para su investigación, Jaenicke recogió "aerosoles" (dispersiones o derramamientos de sustancias sólidas y líquidas en el aire; ver recuadro) en diferentes ambientes y en distintas estaciones del año. Ahí descubrió que alrededor del 25 % estaba compuesto por elementos que no se habían considerado importantes.

Fue ahí cuando se identificaron particulas de piel de animales, de fibras de pelo, caspa y células muertas, además de fragmentos de plantas, polen, esporas, bacterias, algas, virus y cristales de proteínas. Su tamaño varía desde decenas de nanómetros ( un nanómetro es una mil millonésima de metro) hasta milímetros.

Pero no es todo, ya que otro de los aspectos investigados por este equipo de científicos se refiere a las partículas celulares y su relación con las alergias en las ciudades.

Tú dirás... ¿y qué hay de novedoso? Es verdad, desde hace décadas se estudia este problema de salud, pero hasta el momento la investigación se había centrado en materiales como el polen o las bacterias y no tanto en los fragmentos celulares, que también podrían influir en las alergias, como se comprobó con este estudio.

 

Fuentes: La Tercera - El Tiempo, Colombia - El Mundo -
Martinalia
- Excelsior - Wikipedia - Onda Salud
11/05/05