2007 -2008, Año Polar Internacional

Con los ojos puestos en los Polos

El deshielo en grandes extensiones en los polos, a causa del calentamiento global, provocará - según las predicciones de los científicos - un significativo aumento del nivel del mar en todo el planeta.

Las zonas polares contienen una de las mayores reservas de minerales y recursos pesqueros, de manera que cualquier fenómeno que suceda en los polos afectará a otras zonas del planeta y viceversa.

Por lo mismo, la comunidad internacional ha querido conocer aún con más detalle qué está sucediendo en el Artico y la Antártica. Y por eso en marzo de este año partió el Año Polar Internacional 2007-2008, que durante doce meses mantendrá en marcha 220 proyectos de investigación en los que participarán cerca de 50 mil científicos de 63 países.

 

 

Al Gore lo dijo en su filme Una verdad incómoda: el casquete Polar Artico ha disminuido un 40% en 40 años, y dentro de 50 o 70 años más podría dejar de existir por completo. En menos de diez años ya no existirán "las nieves del Kilimanjaro" (montaña nevada de 19 mil 710 pies de altura; dicen que es la más alta de África). Y a esto se suma que - según el ex vicepresidente de Estados Unidos - el 40 % de la población mundial que recibe el agua potable de ríos y manantiales, alimentados en un 50% por el agua que viene de los glaciares, en el próximo medio siglo encarará una escasez muy seria, producto del derretimiento.

El Ártico y la Antártida, los polos norte y sur de nuestro planeta, están más cercanos a nosotros de lo que habitualmente tendemos a pensar. Y desde hace algunos años ya se sabe que su influencia en el clima es planetaria y no se reduce sólo a sus territorios.

El deshielo en grandes extensiones en los polos, a causa del calentamiento global, causará - según las predicciones de los científicos - un significativo aumento del nivel del mar en todo el planeta, a lo que se suma que las zonas polares contienen una de las mayores reservas de minerales y recursos pesqueros, de manera que cualquier fenómeno que suceda en los polos afectará a otras zonas del planeta.

Por lo mismo, la comunidad internacional ha querido conocer aún con más detalle qué está sucediendo en los polos. Y por eso en marzo de este año partió el Año Polar Internacional 2007-2008 (IPY, siglas en inglés), que durante doce meses mantendrá en marcha 220 proyectos de investigación (en los campos de la investigación física, biológica y social), en los que participarán cerca de 50 mil científicos de 63 países.

El IPY se ha concebido como un gran programa internacional de investigación científica coordinada, interdisciplinario y con un marcado interés que potencia las observaciones en las zonas polares del planeta.

La investigación del Año Polar abordará desde el estudio de los organismos marinos que viven en la Antártida y el Ártico, hasta la salud de los pingüinos o el estado de los recursos pesqueros. Pero también pondrá un énfasis especial en el cambio climático en las dos regiones polares, que están especialmente afectadas por el calentamiento global.

Los objetivos fundamentales del IPY son:

- Determinar la situación medioambiental de las regiones polares.

- Cuantificar y mejorar el conocimiento de la evolución natural, medioambiental y social pasada y presente de las
regiones polares; mejora de las predicciones sobre los cambios futuros.

- Comprender a todos los niveles las interacciones entre las regiones polares y el resto del planeta, así como de los procesos que las controlan.

- Llevar las fronteras de la ciencia a las regiones polares.

- Utilizar la posición privilegiada de las regiones polares para crear y mejorar los observatorios dedicados a la investigación solar y del cosmos.

- Analizar los procesos culturales, históricos y sociales que definen la sustenibilidad de las sociedades humanas circumpolares e identificación de su aportación específica a la diversidad cultural y a la ciudadanía mundial.

Se cree que las zonas polares pueden aportar una información muy valiosa que ayudará a predecir la evolución del clima en el planeta. Sucede que el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático alertó en su último informe que el aumento del nivel del mar en este siglo podría ser superior a los 59 centímetros previstos inicialmente. Lo que pasa es que no se sabe a ciencia cierta cuánto hielo se va a deshacer de los polos.

Y si la sociedad debe prepararse para esta eventualidad protegiendo las infraestructuras en las ciudades costeras, es vital saber antes hasta dónde puede llegar ese aumento. Además, el deshielo también tendrá consecuencias sobre los ecosistemas marinos y sobre las corrientes que influyen en el clima terrestre.

¿Cuánto hielo y cuándo se va a deshacer realmente en los polos? Ésta es la pregunta más urgente que se debatirá en cada uno de los proyectos del Año Polar Internacional.

Lo que nos interesa

Y para poder responder la interrogante, se han diseñado algunos experimentos bastante sorprendentes, como los que tienen que ver con las perforaciones en las zonas más profundas del hielo antártico para la extracción de muestras del hielo más antiguo, el que se formó hace unos 900 mil años. Eso sí: hay investigadores que consideran que, con suerte, podrían encontrar muestras de hielo de hasta un millón y medio de años de antigüedad.

El interés de este hielo se basa en que retuvo en su interior burbujas de aire de aquel momento, de manera que los investigadores consideran que con esas burbujas y las muestras de hielo se pueden conocer centenares de miles de años, pues revelan el dióxido de carbono existente.

De esta forma, conociendo cómo tuvieron lugar estos ciclos de deshielo en el pasado, se puede ayudar a prever mejor cómo responderán en el futuro los polos en una situación de calentamiento global... esto también lo dijo y lo mostró Al Gore en su filme.

El Año Polar Internacional aportará nuevos conocimientos en campos clave: el planeta, el terreno, el océano, el hielo, la atmósfera, el espacio, las comunidades que habitan las zonas polares y la educación y divulgación. Contribuirá a una mayor comprensión de los procesos polares y al desarrollo de nuevos sistemas de observación o a la mejora de los sistemas que ya existen.

A través de un innovador programa de información y formación, también se intentará sensibilizar al "gran público", con el fin de atraer la atención de la próxima generación de ingenieros, científicos y dirigentes sobre la importancia de las regiones polares.

Ahora bien... ¿Por qué un año? Debido a que un incremento de las observaciones coordinadas durante un año permitirá acelerar los avances en el conocimiento y la comprensión de los fenómenos que se producen en zonas polares.

Además, proporcionará un punto de referencia excepcional a la hora de observar y comprender los cambios que se están produciendo y compararlos con los que se produjeron en el pasado y con los que se producirán en el futuro. Y lo más importante: este lapso de tiempo permitirá realizar observaciones en ambas regiones polares durante todas las estaciones.

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