¡Alerta!: nos estamos
ahogando en polvo

Anualmente se acumulan entre 2 mil y 3 mil millones de toneladas de polvo en la atmósfera, algo que es extremadamente perjudicial para el medio ambiente mundial y la salud humana.

Más aún si se considera que estas diminutas partículas son de naturaleza migratoria y pueden causar problemas muy lejos de su lugar de origen.

 

 

¿Sabes que estás respirando en este momento?

Según estimaciones de estudios recientes, anualmente se acumulan entre 2.000 y 3.000 millones de toneladas de polvo en la atmósfera.

Y pese a que el polvo es uno de los componentes menos conocidos de la atmósfera, es uno de los que pueden tener una influencia mucho mayor de lo que creíamos en la salud y el cambio climático.

Es que estas pequeñas partículas en suspensión - que pueden ser partículas inorgánicas, pequeños organismos o restos de ellos, entre otras cosas - muchas veces pueden servir de núcleos de condensación en la formación de nieblas (o smog) muy contaminantes.

El polvo es un enemigo muy pequeño - con tamaño entre 0,1 y 0,5 micrones (un micrón es la milésima parte del milímetro) - pero que puede causar grandes males. En muchos casos no se ve y sólo es detectable a la vista cuando viene acompañado.

Las principales fuentes de polvo están en la erosión eólica, terremotos y volcanes, minería, agricultura y la industria del cemento.

Cada partícula es diferente en forma, tamaño y composición. Además, tienen su historia propia según su origen, crecimiento, interacción y desaparición. El proceso de generación de partículas y su posterior eliminación es continuo y depende de las fuentes contaminantes.

Lo malo es que cada día que pasa el polvo se incrementa más en la atmósfera y en un futuro puede llegar a ser una seria amenaza para el medio ambiente y la salud humana. De hecho, los primeros efectos sobre la salud, el cambio climático y los arrecifes de coral ya se están haciendo notar.

Y así lo advirtió el profesor de la Universidad de Oxford Andrew Goudie, durante un Congreso Geográfico Internacional que se celebró en Glasgow (Escocia), organizado por la Royal Geographical Society y el Instituto de Geógrafos Británicos, quien también dijo que las autoridades sanitarias y científicas de todo el mundo deben actuar lo antes posible.

Una migración muy dañina

Gracias a la tecnología satelital se ha conseguido localizar la principal fuente de polvo del mundo... ¿Dónde se encuentra?, en la depresión de Bodele, en Chad, en el centro oeste de África.

Además, ya sabemos también - gracias a todos estos avances - que en parte del norte de África la producción anual de polvo ¡se ha multiplicado por diez! en el último medio siglo.

Se han constatado las largas distancias que pueden recorrer las partículas de polvo, que, por ejemplo, viajan del Sahara hasta Groenlandia o de China hasta Europa Occidental. Por lo tanto, el polvo es de naturaleza migratoria y puede causar problemas muy lejos de su origen.

El mismo profesor Goudie explicó que cuando las partículas vuelven a posarse en la superficie, salinizan el suelo, transmiten enfermedades confusas, afectan los períodos reproductivos del mar, contaminan el aire, afectan la neutralización de la lluvia ácida y alteran la luminosidad de los casquetes polares.

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