






Plantas
llegarán al
planeta Marte sin estrés
En el proceso de viajar hasta ese lejano planeta, los científicos de la NASA quieren llevar plantas consigo, ya que éstas proveen comida, oxígeno, compañía y una decoración "como si estuvieras en casa". Por esto, están preocupados de prepararlas para que sean capaces de soportar condiciones que usualmente les causarían estrés, como heladas severas, sequías, baja presión de aire, y suelos para los cuales no evolucionaron y no están preparadas.
No sólo los seres humanos sufrimos de estrés. Más allá de la vida vegetativa, tranquila y hasta indiferente que uno cree que llevan, las plantas también padecen de esta "enfermedad de la vida moderna". Tal vez no de la misma forma. Pero, de que se estresan, se estresan. Y es algo que sobrellevan y controlan de una manera muy parecida a nosotros y a los animales en general.
En los seres humanos, el estrés funciona así: resulta positivo cuando nos avisa que algo puede estar mal, o de que el peligro se encuentra cerca. Da señales para actuar. Pero mientras una pequeña dosis de estrés puede salvarnos la vida, la ansiedad constante causa un gran daño. Las hormonas que ponen nuestro cuerpo en alerta máxima dañan nuestros cerebros, el sistema inmunológico e, incluso, producen otros males si fluyen por el cuerpo en forma constante.
La plantas, por su parte, producen una señal química - el superóxido (O2) - que pone a todas las partes de la planta en alerta máxima. Pero esta sustancia es tóxica, y demasiada toxicidad le puede hacer daño a la planta. ¿En qué momento la planta puede estar sometida a tanto estrés como para que le cause mal?.
El
estrés de las plantas se produce cuando se encuentran en situaciones
adversas, las cuales pueden originarse por agentes vivos, lo que produce el
estrés biótico, y no vivos, causantes del estrés
abiótico.
Los científicos de la NASA están muy preocupados de ello, ya que en su proceso de volver a Marte también quieren hacer crecer sus plantas en aquellas tierras lejanas. Pero estos seres verdes deberán soportar condiciones que usualmente les causarían un cierto nivel de estrés, como heladas severas, sequías, baja presión de aire, y suelos para los cuales no evolucionaron y no están preparados.
Un súper genAl parecer, ya es un hecho que los humanos visitarán y explorarán Marte en las próximas décadas. Piensan llevar plantas consigo, ya que éstas proveen comida, oxígeno, compañía y una decoración airosa, sana y verde como si estuvieran en casa. Pero lo primero es lo primero: aliviar el estrés de estos vegetales.
La fisióloga de plantas Wendy Boss y la microbióloga Amy Grunden, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, creen que podrían desarrollar plantas que puedan sobrevivir en estas condiciones. ¿Cómo?... a través del manejo del estrés, la clave de todo esto.
Aunque parezca difícil de creer, existen criaturas terrestres que prosperan en condiciones similares a las de Marte. Pero no son precisamente plantas. Se trata de las primeras formas de vida en la Tierra, los primeros microbios que vivieron en lo profundo del océano, o en las profundidades del hielo Ártico.
La idea entonces es tomar prestados los genes de estos microbios amantes de los medios extremos y producir, a partir de ellos, plantas compatibles con el ambiente de Marte. Los primeros genes que estos organismos les estarían prestando son aquellos que, justamente, fortalecerían la habilidad de las plantas para enfrentarse con el estrés.
En condiciones estresantes, las plantas funcionan sólo parcialmente. Dejan de crecer y reproducirse, y en lugar de eso, concentran sus esfuerzos en mantenerse vivas... nada más.
Las
plantas ya poseen una manera de desintoxicar aquel superóxido, pero los
investigadores creen que el microbio conocido como el Pyrococcus furiosus,
utiliza una forma que podría funcionar mejor. Este microbio vive
en corrientes de altas temperaturas en el fondo del océano, pero de manera
periódica es arrojado a aguas frías.
De esta manera, a diferencia de los procesos de desintoxicación en las plantas, los procesos en P. furiosus funcionan en un rango sorprendente de temperaturas superiores a los 100 Celsius, un ambiente que puede coincidir con lo que las plantas experimentarían en un invernadero en Marte.
Los experimentos ya comenzaron. Los investigadores han introducido un gen del P. furiosus dentro de una planta pequeña y de rápido crecimiento conocida como arabidopsis. La idea es tener el primer brote, para que luego crezca y se puedan recoger las semillas para producir una segunda y tercera generación de plantas. Así, dentro de una año y medio o dos años aproximadamente, se espera tener plantas cada una con dos copias de los nuevos genes.
Con esto los científicos podrán estudiar el desempeño de los genes: si producen enzimas funcionales, si en realidad hacen que la planta sobreviva o si de alguna manera hacen daño a las plantas. Y es que mediante el uso de genes de otras fuentes, se está de alguna u otra forma "engañando" a las planta, ya que ellas no pueden controlar estos genes de la misma forma que los genes propios. Los científicos esperan suspender la habilidad de la planta para descontinuar su metabolismo como respuesta al estrés.
Y, con el tiempo, esperan extraer genes de otros microbios extremófilos; genes que harán que las plantas resistan sequías, heladas y bajas presiones de aire, entre otras situaciones estresantes.
Eso sí, la meta no es desarrollar plantas que sólo puedan sobrevivir en condiciones marcianas. Para que sean realmente útiles, las plantas tendrán que crecer normalmente: producir cosechas, reciclar desechos, etc., es decir, lo que se quiere lograr con un "invernadero en Marte" es hacer algo que se reproduzca y sea resistente en cualquier ambiente extremo..
Si los científicos tienen suerte, este trabajo podría tener un enorme impacto en los seres humanos que viven en condiciones extremas aquí en la Tierra. En muchos países en vías de desarrollo, por ejemplo, extendiendo la cosecha una semana o dos cuando venga la sequía, se podría alargar la última cosecha, para sobrevivir por todo el invierno. Y si se pudiera incrementar la resistencia a la sequía o aumentar la tolerancia a las heladas, y extender la temporada de crecimiento, se mejoraría la vida de muchas personas.
| Fuentes:
Ciencia Nasa - Astroseti
- Ciencia y tecnología
- Amazings - Axxon
- El
Correo Digital Fotos: Familia.cl 23/08/05 |