






Sandía, la reina del verano
De origen africano, esta apetitosa y saludable fruta es una de las más vendidas en el mundo, con un consumo anual de 20 millones de toneladas.
Es
rica en agua, lo que la hace muy refrescante, contiene pocas calorías y
grasas, y destaca por su contenido en vitaminas. ¡Se merece tener su propio
festival!.
"¡Cofre de agua, plácida, reina de la frutería,
bodega de la profundidad, luna terrestre!"...
La redonda, suprema y celestial sandía
es la fruta del árbol de la sed,
es la ballena verde del verano..."
... "Quisiera morderte, hundiendo,
en ti la cara, el pelo, el alma".
Pablo Neruda
"Cofre de agua" (Oda a la sandía)
En nuestro país se cultivan alrededor de cinco mil hectáreas al año, principalmente para el mercado interno. Sin embargo, también se exporta una cantidad apreciable de sus semillas. La preferencia se centra en aquellas grandes y rayadas, del tipo Crimoson y Klondike. Las principales regiones productoras son la VI, VII y Metropolitana, siendo una tradición, con festival propio incluido, la de Paine... ¿Ya adivinaste de qué estamos hablando?... ¡de las jugosas sandías!.
Justamente será este sábado 6 de enero, desde las 17:00 horas, cuando se lleve a cabo el tradicional festival que convoca a agricultores de la zona en una singular competencia. Y es que durante el Festival de la Sandía de Paine se califica a los mejores agricultores midiendo grado de dulzor, peso y color de las sandías que ellos mismos ponen en competencia. Los ganadores son premiados con un suma de dinero y un diploma de distinción a la Sandía más grande y dulce del año.
El
evento organizado por la Municipalidad de Paine es la ocasión justa para
probar esta sabrosa fruta. Se realiza en la Plaza Baquedano, (Metrotren Estación
Paine), pero este año
será diferente, ya que junto a la tradicional competencia, se realizarán
actividades artísticas relacionadas con la cultura local, como exposiciones
de los artesanos de Paine, muestras de los viveristas de la localidad de Hospital
y de los agricultores de INDAP, y chefs de cocina, que mostrarán diferentes
postres usando como base la sandia.
Y
es que otra de las particularidades de este evento es lo que los artesanos gastronómicos
de la zona ponen a disposición del público asistente la exquisita
fruta. Este año estará relacionada con postres típicos chilenos.
Mucha agua, pocas calorías
Su nombre científico es Citrullus lanatus, en inglés se llama watermelon, en alemán wassermelone, en francés pastéque y en italiano cocomero.
Existe consenso en que las regiones tropicales y sub-tropicales de África son el centro de origen del Citrullus lanatus y de otras especies del género. Hace milenios se extendió desde esta zona a las regiones mediterráneas, a la India y al Asia.
Los árabes, que la llamaban sindiya, fueron grandes consumidores, ya que las consideraban como un gran desintoxicante, y la propagaron por todo el Mediterráneo. Los españoles la llevaron al Nuevo Mundo, donde su cultivo se extendió rápidamente. En la actualidad es una fruta ampliamente difundida en el mundo, siendo Rusia, China y Turquía los principales productores.
La sandía tiene 22 cromosomas. Es una especie anual, de sistema radical extensivo pero superficial, con una raíz principal y numerosas raíces laterales que se ubican en los primeros 60 centímetros del suelo. Son de hábito rastrero, con tallos angulosos, híspidos (peludos) y ramificados de gran longitud (2 a 5 mt). Tambíen se han descubierto formas arbustivas.
| Propiedades
de la sandía -
Calma la sed. |
Sus hojas son grandes (10 a 15 cm), palmo-lobuladas, con márgenes indentados, de color verde oscuro-grisáceo. Las flores son axilares, grandes, de color amarillo verdoso. Normalmente se producen seis flores masculinas (de tres estambres) y después una femenina en la ramificación.
Las
flores pistiladas presentan un ovario ínfero que después de la polinización
cruzada y fertilización de sus numerosos óvulos da origen al pepo
o baya falsa que después de un normal crecimiento y desarrollo se
transforma en el producto final.
Al momento de su madurez de consumo, el fruto de la sandía puede ser de características muy variables: de forma esférica a ovoide, de peso variable (de menos de 1 a más de 40 kg.), de color externo desde verde claro, pasando por rayado, a casi negro; de color interno desde blanquecino y amarillo hasta rojo intenso; de pulpa fina a fibrosa, con ausencia de semillas a - lo más habitual - con numerosas semillas que son de tamaño medio a grande (1 a 2 cm) y de colores claros, pasando por jaspeado, a pardas y negras.
En
cuanto a su composición, la mayoría de las personas piensa que la
sandía es "pura agua", lo que es casi cierto. Y es que este fruto
es 92% agua. Lo curioso es que
otros productos hortícolas como la cebolla, coliflor, espárragos,
lechuga y tomates presentan contenidos iguales o superiores de agua, sin embargo,
casi nadie consume porciones que van entre el medio kilo y los dos kilos de estos
productos, cantidad que es muy habitual en el consumo per cápita de sandías.
No
por nada Pablo Neruda la bautizó como "Cofre de agua", en su
Oda a la Sandía.
Además la sandía
tiene otra ventaja: es uno de los frutos de menor aporte de calorías (19
calorías por cada 100 gramos de peso), lo que lo hace especialmente atractivo
para dietas de bajo requerimiento energético. Su consumo es casi exclusivamente
en estado fresco, al natural, como postre, aunque en algunos países se
preparan dulces y pickles con la corteza de los frutos y en China, además,
se consumen las semillas.
La sandía está compuesta por agua (92%); carbohidratos (7,20 g), proteínas (0,60 g), lípidos (0,40 g), calcio (8,10 mg), fósforo (8,90 mg), fierro (0,20 mg), potasio (116,00 mg), sodio (2,00 mg), vitaminas A, B1, B2, B3 y C; Tiamina (0,08 mg), Riboflavina (0,04 mg), Niacina (0,20 mg), Ácido ascórbico (9,50 mg).
Su peso oscila desde el más comercial que es entre tres y cinco kilos, hasta los veinte o más que pueden alcanzar ciertas variedades americanas. Es también una de las frutas más vendidas, con un consumo anual en el mundo ¡de veinte millones de toneladas!.
Se tiene constancia de más de cincuenta variedades de sandía, que se clasifican en función de la forma de sus frutos, el color de la pulpa, el color de la piel, el peso, el período de maduración, etc.
Las sandías cultivadas al aire libre florecen entre finales de primavera y principios de verano, por lo que los frutos están en su punto óptimo a lo largo de todo el verano y principios del otoño. No obstante, la sandía se cultiva en invernadero, por lo que es fácil disponer de ejemplares a lo largo de todo el año.
Comprarla siempre es un riesgo, ya que no puede verse su textura hasta que no se abre. Hay que observar que sean muy verdes, que produzcan un sonido limpio si se golpea con la mano y que tenga bastante peso en relación con el tamaño.