






La Tierra en continuo movimiento
Cada 30 segundos se produce un temblor. Sin embargo, no todos ellos - ¡gracias a Dios! - son perceptibles para nuestros sentidos. Los de mayor intensidad suceden cada pocos meses y son conocidos como "terremotos".
¿Por
qué se les identifica con un determinado grado? ¿Cómo se
miden? ¿Qué precauciones podemos tomar?
Dicen
que en Chile a cada Presidente de la República le toca un terremoto. El
95 tuvimos el último importante (en Antofagasta); antes fueron "famosos"
los del 85, el 75, el 66; el inolvidable del 60, ese que arrasó con Valdivia
y provocó un feroz maremoto; y el de 1939 que terminó con la historia
antigua de Concepción y Chillán, con 30 mil muertos, siendo la mayor
tragedia en vidas humanas ocurrida en el país por terremotos.
Pero la historia viene de mucho más atrás y hay registros del primero, que aterrorizó a los españoles recién llegados (los araucanos ya los habían sufrido por generaciones): fue un miércoles de cenizas, el 8 de Febrero de 1570, también en Valdivia.
El caso de Aysén
En días pasados, la región de Aysén ha sufrido más de 1.700 movimientos telúricos muy seguidos, que no sobrepasaron los seis grados en la escala de Mercalli, y que han mantenido a la población muy asustada: aumentó la venta de ansiolíticos, bajaron las ventas del comercio y la gente se alejó de los centros poblados para dormir al aire libre o en carpas.
| Algunos datos importantes -
El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile registra entre 300 y
500 sismos mensuales a lo largo del país. La gran mayoría no son
perceptibles por la población. -
La máxima medida tomada ha sido de 9,5 grados, los que se registraron en
el terremoto de Valdivia (1960), justamente en
nuestro país. Este terremoto rompió la tierra desde Concepción
hasta Aysén. -
En el terremoto de 1960 se liberó la mayor cantidad de energía medida
en un terremoto en el mundo, con una ruptura de falla de 1.000 km y desplazamiento
20 metros. Las réplicas continuaron por un año. - Normalmente las regiones Octava y Novena tienen sismicidades más bajas que la zona norte. Sin embargo, los récords en cuanto a grandes magnitudes están en la zona sur. - En la actualidad existen 80 estaciones que monitorean la frecuencia con que se producen estos eventos, aunque todavía existen zonas que carecen de estos instrumentos. - Hay zonas que se denominan "huecos o brechas sísmicas", es decir, lugares donde históricamente se han registrado grandes terremotos, pero que los últimos 50 o 60 años no se han vuelto a repetir. - En el mundo se producen un millón de movimientos sísmicos anuales, de los cuales sólo seis mil son advertidos por el ser humano. |
No obstante, un grupo de expertos que se dedicó a monitorear el lugar (sismólogos, geólogos y especialistas navales) llegó a la conclusión que los sismos que se han sentido las últimas semanas en la zona han sido provocados por una fisura submarina y no por las placas tectónicas.
El hipocentro (lugar específico donde se originan los sismos) se ubica en el Fiordo de Aysén, 20 kilómetros al noroeste de Puerto Chacabuco, frente a la isla La Mentirosa, a una profundidad de 10 kilómetros.
En
base a esto, las autoridades de la zona, asesoradas por los expertos, concluyeron
dos hipótesis: primero, que la actividad sísmica disminuirá
hasta desaparecer como suele ocurrir en eventos similares. Aunque la situación
podría mantenerse por meses, con intensidades que fluctuarían entre
5 y 6 grados en la Escala de Mercalli, descartando eso sí la posibilidad
de eventos de mayor magnitud.
La segunda hipótesis es que se produciría una pequeña liberación de energía a través de una liberación magmática en forma fluida, que podría dar formación a un pequeño cono volcánico submarino ubicado en el sector antes señalado (Fiordo de Aysén).
Esta erupción submarina, afirmaron los expertos, podría tardar años. No obstante, esto no reviste peligro para los habitantes de Puerto Aysén, Puerto Chacabuco y Coihaique, ya que de llegar a existir una expresión superficial del fenómeno, aquella sería de baja intensidad, y la altura de la columna de humo alcanzaría uno a dos kilómetros.
Pero, en otras zonas del planeta, el ambiente también ha estado "movido". El 21 de enero recién pasado la zona noreste de Indonesia fue sacudida por un terremoto de 7,3 grados en la escala abierta de Richter, con epicentro bajo el Mar de Molucas, en el Océano Indico, a 10 kilómetros de profundidad. Poco antes, un terremoto de 5.0 grados en la escala de Richter sacudió la provincia de Agri (al este de Turquía).
Pero los temblores son mucho más frecuentes de lo que creemos. Los más suaves se producen ¡cada 30 segundos! y son totalmente imperceptibles por nuestros sentidos. Los de mayor intensidad se suceden cada pocos meses.
Existen movimientos aún más fuertes que los temblores: los terremotos, que son, justamente, movimientos repentinos y violentos de la Tierra, causados por la brusca liberación de energía acumulada durante largo tiempo.
En general, el término terremoto está asociado a los movimientos sísmicos de dimensión considerable y también a los derrumbes, apertura de grietas, desprendimientos de tierras y destrucción de ciudades... Verdaderas catástrofes.
¿Por
qué se producen los terremotos?
Hay varias causas, pero se ha llegado "al acuerdo" que la más común tiene que ver con el movimiento de las placas "tectónicas".
La cosa es así: la corteza de la Tierra está formada por 12 placas de aproximadamente 70 kilómetros de grosor (Americana, Sudamericana, Euroasiática, Africana, Antártica, Indo australiana, Filipinas, del Pacífico, Cocos, Caribe, Arabe y Nazca), las cuales se están acomodando constantemente y desde hace millones de años. Gracias a esto, se han originado los continentes y los relieves geográficos.
Generalmente estos movimientos son lentos y casi ni se sienten, pero otras veces estas placas chocan entre sí sobre un océano de magma (masa fundida, como lava) presente en las profundidades de la Tierra, lo que impide su desplazamiento y genera una acumulación de energía que en algún momento debe liberarse... ¿Cuándo?... Justamente durante los terremotos.
Las zonas donde las placas ejercen fuerza entre ellas se denominan "fallas", que a su vez son específicamente los puntos donde con más probabilidad se originan los fenómenos sísmicos. Sólo el 10% de los terremotos suceden lejos de los límites de estas placas.
Pero también existen otras causas: la actividad subterránea originada por un volcán en proceso de erupción, y las fuerzas externas provocadas por el hombre, como por ejemplo, los experimentos nucleares o el poder que ejercen los millones de toneladas de agua acumuladas en represas o lagos artificiales.