





¿Una excelente
inversión a futuro?
Parcelas en la Luna ¡a sólo 37 dólares!
¿Te
parece una locura? Lo cierto es que la empresa Embajada Lunar está
ofreciendo en China parcelas de tierra selenita. Esto, debido a la popularidad
que están alcanzando los viajes de turistas al espacio y el éxito
de la segunda misión china a la luna.
La exploración del espacio, que cada día toma más fuerza para norteamericanos y europeos, ha abierto un insólito y "lunático" negocio "de otro planeta": la venta de parcelas de tierra en la Luna.
Y ya es un negocio que se encuentra en pleno auge en Estados Unidos, sobre todo luego del anuncio del Presidente de ese país, Geoge W. Bush, sobre el cambio de rumbo de la política espacial de EEUU, con un nuevo énfasis en la conquista del cosmos y el desembarco de astronautas estadounidenses en la Luna, previsto para el 2015.
De hecho, siguiendo la popularidad que están alcanzando los viajes de turistas al espacio, y aprovechando la euforia que los viajes de astronautas chinos han despertado en el país asiático, la empresa estadounidense Embajada Lunar (Lunar Embassy) - fundada en EE.UU., en 1980, por el empresario Dennis Hope - ha comenzado a poner en venta parcelas de la Luna en China... ¿qué tal?.
Y es que si se piensa como una inversión a futuro para la descendencia, por ejemplo, para cuando, quién sabe, ir a la Luna sea una excursión de fin de semana, resulta muy barato: un acre de la Luna (0,405 hectáreas) por 37 dólares (30 euros), "con derecho a usar los minerales que haya desde la superficie hasta tres kilómetros por debajo de ella, lo que significa 12,15 kilómetros cúbicos de Luna".
Se
trata de una oferta bastante económica, sobre todo si se toma en cuenta
que el potencial de incremento de su valor es ilimitado, como lo aseguró
Li Jie, jefe ejecutivo de la empresa china subsidiaria de Embajada Lunar,
quien presentó el proyecto.
Para la venta a ciudadanos chinos,
la firma ha reservado un sector del satélite terrestre en el hemisferio
norte, desde los 20 grados de latitud a los 24, y entre los 30 y 34 grados de
longitud.
La empresa ya había ofrecido ventas de tierra selenita en EE.UU, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y Japón, y encontró compradores tan selectos como el fallecido presidente estadounidense Ronald Reagan o su antecesor, Jimmy Carter, así como también varias estrellas de Hollywood.
Ahora, la exploración lunar está causando furor en China, un país enloquecido por el espacio sobre todo después de que dos astronautas completaran con éxito la segunda misión tripulada de la historia del país. Esta vez, el seguimiento del viaje espacial, que duró cinco días, fue aún más entusiasta que en la primera misión tripulada, en octubre de 2003, y China ya ha confirmado que continuará el programa con objetivos como la llegada de naves chinas a Marte y a la Luna.
Un problema legal
Los expertos en leyes están muy preocupados, ya que dicen que estas ventas no poseen ninguna base jurídica, y vaticinan "pleitos cósmicos".
Por lo demás, dicen los especialistas en materia jurídica, esto es un gran absurdo, ya que un tratado internacional de las Naciones Unidas sobre el Espacio Exterior, de 1967 (dos años antes de que el hombre llegara a la Luna), prohíbe la propiedad privada más allá de la Tierra. A lo que se suma el "Tratado de la Luna" de 1979.
No obstante, como las leyes y tratados han sido creadas por el hombre, también poseen ciertos vacíos o "agujeros" legales, que fueron aprovechados rápidamente por los "abogados espaciales", que hacen negocios a través de Internet.
¿De
qué hablamos? De que en este tratado de 1967 se prohibe a los gobiernos
apropiarse de regiones fuera de la Tierra y tampoco pueden reclamar propiedad
alguna sobre trozos de la Luna, pero no se hace ninguna mención a empresa
o ciudadanos individuales... un punto interesante.
La contraparte afirma, eso sí, que las entidades privadas no pueden hacer lo que se prohibe a los gobiernos, y, además, para que sea válido el derecho de propiedad debe ser reconocido por una ley nacional, la cual no existe.
En todo caso, el Instituto Internacional de Leyes Espaciales se encuentra trabajando - desde hace bastante tiempo - en un documento destinado a declarar nulo cualquier reclamo sobre la propiedad de un cuerpo celeste.
Pese a todo, Lunar Embassy asegura que la venta tiene una base legal incuestionable, y que los compradores recibirán un certificado que los convertirá en propietarios de un trozo de tierra lunar.