Tomate: un americano seductor y con grandes propiedades

Estudios recientes han demostrado que esta rica y jugosa hortaliza de origen sudamericano es capaz de disminuir el riesgo de cáncer a la próstata, pulmón y estómago. A esto hay que sumarle el sinnúmero de sustancias nutritivas que posee, como las vitaminas A y C.

 

En ensalada con sal y aceite, con cebolla "a la chilena", fritos, rellenos, en la pizza o como salsa para las pastas... deben existir miles de platos en los cuales el tomate es el ingrediente principal o "clave". Y es que sea cual sea su forma o tamaño, los tomates siempre le dan un "toque" especial a nuestras comidas.

Esta exquisita hortaliza de origen americano, que se produce durante todo el año y posee una gran demanda en el mercado chileno, también es un alimento con un sinnúmero de propiedades favorables para nuestra salud.

Estudios recientes publicados por la revista "Journal of the National Cancer Institute" establecieron que el consumo de licopeno, el carotenoide que da a los tomates su particular color rojo, está asociado directamente con una baja en el riesgo de cáncer a la próstata. Pero ojo, que este compuesto no actúa solo.

Algunos científicos de las universidades de Illinois en Urbana - Champaign y Estatal de Ohio, decidieron hacer el siguiente experimento: tomaron una cantidad de ratas de laboratorio y las dividideron en tres grupos. A uno lo alimentaron con un polvo de tomate entero que incluyó licopeno y otros compuestos, al segundo le dieron polvo que sólo tenía licopeno, y al tercero una dieta estándar sin licopeno.

Luego de cuatro semanas, los animalitos que habían consumido polvo entero de tomate tuvieron un 26% menos de riesgo de morir de cáncer de próstata en relación a los otros dos grupos, lo que quiere decir que los otros componentes del tomate se suman al licopeno para inhibir el desarrollo de esta enfermedad.

Las ratas que recibieron una dieta baja en calorías, tuvieron 32 % menos riesgo de morir de este tipo de cáncer, en comparación a las cuales se les dio libre acceso a la comida.

Otra conclusión: la cantidad ideal del consumo de tomates sería una porción al día o entre cinco y siete porciones por semana en cualquiera de sus variedades (sopa, salsa, como ensalda, etc.).

¿Te gustaría saber qué otras propiedades posee este exquisito fruto rojo y jugoso?... A continuación te lo contamos.

Beneficios y más beneficios

Además del licopeno, el tomate contiene una variedad de nutrientes que cualquier otro vegetal los quisiera, por ser esenciales para el organismo y muy beneficiosos para la salud... Obviamente, sin abusar de ellos.

Si hablamos de vitaminas, tenemos la C y la A, dos carotenoides que ayudan a protegerte de los rayos del Sol. Y es que la vitamina C posee un importante papel en la formación de colágeno, la sustancia encargada de enlazar las células de los tejidos y la piel.

Por su parte, la vitamina A desempeña una función fundamental en el mantenimiento de la piel, las mucosas y la vista, y aumenta la resistencia a las infecciones.

¡Imagínate!, dos tomates y medio de tamaño mediano poseen la misma vitamina C que una naranja grande entera, y un solo tomate contiene la misma vitamina A que ¡cuatro naranjas!.

Y por supuesto esto no es todo, ya que la hortaliza roja también posee vitaminas B, PP y K; minerales como fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio (¡mucho mejor que cualquier suplemento alimenticio!); Glutatión, un antioxidante celular que ayuda a depurar los productos tóxicos e impide la acumulación de materiales pesados, como el plomo, y Bioflavonoides, pigmentos encargados de mantener la integridad de la pared celular, reduciendo su fragilidad y permabilidad.

Con todo esto, el tomate se convierte en un excelente complemento para las dietas hipocalóricas (bajas en calorías) y para las hiposódicas (bajas en sal), ya que su contenido de sal es mínimo. Aquí viene lo mejor: 150 gramos de tomate aportan tan solo ¡33 calorías!.

Además, dentro de los mismos estudios se comprobó también que gracias al licopeno y los carotenoides en general, se pueden prevenir el cáncer de pulmón y estómago, y en menor medida el de mama, útero, colon, esófago, boca y páncreas.

Lo anterior, debido a que los carotenoides son antioxidantes, que neutralizan los elementos malignos llamados radicales libres, que se sabe dañan las células.

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