¿Qué son los Tsunamis?

Después de un terremoto, el fantasma de un tsunami aparece en todas las ciudades costeras (y Chile tiene más de 4.500 kilómetros de costa). ¿Cuánto riesgo real existe?

Chile cuenta con un sofisticado sistema que alerta en forma anticipada si se acerca un tsunami. Así, se puede prevenir a la gente que habita frente al Océano Pacífico.

 

 

Una falsa alarma de maremoto en las costas de la Octava Región provocó pánico y caos en las calles de Concepción, Talcahuano, San Pedro de la Paz, Hualpén y Coronel, entre otras localidades, donde parte de la población - alrededor de 12 mil personas - dejó sus viviendas y escapó a lugares altos, lo que provocó un muerto y choques entre automovilistas que huían de la zona.

Y es que las personas que viven en zonas costeras han estado muy sensibles al tema, debido al reciente tsunami en el Sudeste Asiático, cuya cifra de muertos ya se eleva a 175.458 víctimas en todas las naciones del Océano Índico afectadas por el maremoto.

Ahora la preocupación va más allá, ya que los geólogos a nivel internacional creen que el ascendente nivel del mar debido al calentamiento global tendrá serias implicancias.

El peso adicional de millones de kilómetros cúbicos de agua podría causar tensión en los puntos más débiles de la corteza terrestre, conocida como litósfera por los expertos, lo que trae consigo mayores riesgos de tsunamis.

La red que monitorea los tsunamis

- En 1946 se creó la "red de alerta de maremotos" después del maremoto que arrasó la ciudad de Hilo, en Hawai y varios puertos más del Pacífico.

- En 1964 la Comisión Oceanográfica Intergubernamental estableció el "Grupo Internacional Coordinador del Sistema de Alerta de Tsunamis del Pacífico". Reúne delegados de Australia, Canadá, Chile, Colombia, EE.UU., Federación Rusa, Francia, Indonesia, Islas Cook, Japón, México, Perú, Corea del Sur, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, Samoa, Fiji, Nueva Zelandia, Singapur, Filipinas, Tailandia, China, República Democrática de Corea, y representantes de organizaciones como el Centro Internacional de Informaciones de Tsunamis, (I.T.I.C.), la Comisión de Tsunamis de la Unión Internacional de Geología y Geofísica (I.U.G.G.), el Centro de Datos Mundiales "A" para la Geofísica de tierra sólida.

- Hawaii es afectado por un tsunami catastrófico cada 25 años, aproximadamente, y Estados Unidos, junto con otros países, ha puesto estaciones de vigilancia y detectores que avisan de la aparición de olas producidas por sismos.

- Hoy en día los científicos pueden determinar con más frecuencia cuándo un tsunami se está formando. Utilizan una máquina llamada sismógrafo, que los ayuda a encontrar terremotos bajo el mar. Además, las fotos e imágenes tomadas desde aviones y satélites espaciales muestran las olas de los océanos. Los científicos pueden enviar avisos preventivos a ciudades costeras de que una ola gigantesca está avanzando.

De hecho, y como una manera de proteger a la población, Antofagasta, la capital de la II Región, ya posee un plan ante la eventual ocurrencia de un terremoto y posterior tsunami en la zona, debido al riesgo latente de un siniestro de este tipo, principalmente en la zona costera.

Pero no es para aterrorizarse: tampoco hay que llegar y salir corriendo, ya que en Chile siempre habrá tiempo para apartarse del lugar del sinestro, si es que algo así llegara a suceder.

Y es que la Armada de Chile posee un sistema vigente que está capacitado para establecer una alerta temprana, que permite a las autoridades tomar las acciones del caso para prevenir a la población que vive en áreas costeras, y transmitir la información al Centro de Alerta de Maremotos del Pacífico, con sede en Hawai (ver recuadro), ya que un tsunami generado en nuestras cosas puede tener efectos en otros lugares del Pacífico.

Naciones Unidas pidió
sistema de alarma mundial

Ese será justamente uno de los temas a discutir durante la conferencia internacional para la reducción de desastres, que se llevará a cabo próximamente en Japón.

La idea es que se cree un sistema de alarma para maremotos, que se extienda desde el Océano Índico al resto de los mares del planeta, y que esté diseñado para advertir a los países ante tsunamis potencialmente destructivos.

Se sugiere que los mensajes de alerta puedan ser difundidos mediante un sistema telefónico y con alarmas en los computadores personales, a lo que se debe sumar una conexión con estaciones metereológicas, sísmicas y climáticas.

Por su parte, el Centro de Control de Tsunamis anunció que agregará 32 nuevas boyas de detección a las seis existentes, creando una red que debería estar lista a mediados de 2007.

Pero esto no es de gran ayuda si no se consigue realizar una adecuada interconexión con la Organización Metereológica Mundial, entidad encargada de enlazar todos los sistemas metereológicos mundiales y que puede transmitir una alarma en cada punto del planeta a menos de 30 minutos.

Durante la tragedia del sudeste asiático, un sistema coordinado habría ayudado a salvar muchas vidas. De hecho, los gobiernos de la zona no fueron alertados por el centro de control de tsunamis de Hawai, por falta de acuerdos formales entre los países afectados, y debido a que los encargados de dar la alerta no encontraron teléfonos de contacto para advertir a las autoridades sobre el peligro que amenazaba a sus costas.

Sí fueron advertidos los países del océano Pacífico, cuyo protocolo estaba activo, pero estos tenían escasas probabilidades de peligro.

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