







Un
virus causa destrucción
masiva de los corales
Los corales son organismos animales, invertebrados, de vida marina, que viven formando colonias. Junto a las medusas y los estromatopóridos, pertenecen al grupo de los cnidarios. Son lindísimos, de maravillosas tonalidades, decoran y alegran cualquier lugar donde se encuentren.
El virus - presente en forma natural en las algas - provoca la muerte de éstas, que a su vez proveen a los corales de carbohidratos y azúcares esenciales. Esto hace que los corales queden totalmente indefensos y expuestos, y que sean destruidos por otras especies de algas.
Es tal su belleza que, según la creencia y la práctica populares, los corales se emplean como piedras preciosas. Principalmente se encuentran en los mares cálidos, poco profundos y bien iluminados. Prefieren las aguas puras y limpias, y rechazan por completo las aguas mezcladas o turbias. Por lo mismo, nunca encontraremos un coral en las desembocaduras de los ríos, por ejemplo...
Ellos aparecieron en el mar antes de la Era Primaria, hace unos 700 millones de años. Se desarrollaron ampliamente hasta que sufrieron una total extinción al final de esa era. Sin embargo, al inicio de la Era Secundaria aparecieron nuevas especies de corales (hace unos 250 millones de años), las cuales continúan en la actualidad.
El
problema es que científicos británicos de la Universidad de Plymouth,
en el sur de Inglaterra, acaban de descubrir un virus que, debido al incremento
de la temperatura de los océanos y de los rayos solares UV, como consecuencia
del calentamiento del planeta, se está multiplicando rápidamente
y está provocando la destrucción masiva de los arrecifes de coral
del planeta.
El virus - presente en forma natural en las algas - provoca la muerte de éstas, que a su vez proveen a los corales de carbohidratos y azúcares esenciales. Esto hace que los corales queden totalmente indefensos y expuestos, y que sean destruidos por otras especies de algas.
Los microbiólogos de la Universidad de Plymouth utilizaron microscopios de electrón para estudiar al virus conocido como ZFV1, identificado por por Jayme Lohr, un estudiante de doctorado.
Las
conclusiones de sus investigaciones fueron publicadas en la revista especializada
Applied and Enviromental Microbiology.
Según los científicos británicos, en los próximos 30 años un 30 por ciento de todos los arrecifes de coral desaparecerá del planeta.
| Tipos de corales Los corales se dividen en dos grupos: - Corales Blandos, aquellos que contienen pequeñas ramificaciones o espiculas de carbonato de calcio, que los ayudan a mantenerse unidos dándoles la forma de abanicos o látigos. En ningún caso forman esqueletos rígidos. Viven bien con una discreta iluminación, pero necesitan agua muy pura, y muy baja en nitrato y compuestos tóxicos. - Corales duros, aquellos que poseen un esqueleto de carbonato de calcio que le da una apariencia sumamente rígida. Generalmente se trata de corales solitarios, que no construyen arrecifes. Los corales que forman arrecifes son los más difíciles de mantener en un acuario, ya que requieren agua totalmente pura y en movimiento, además de luz brillante para permanecer vivos. Además, sólo algunas especes se abren durante el día. En los océanos Pacífico y Atlántico existen aproximadamente 100 géneros y 800 especies de corales formadores de arrecifes. |
Por su parte, el doctor Colin Munn, que dirigió al grupo de Plymouth, declaró que los hallazgos "demuestran cómo los cambios climáticos por sí solos no son responsables directos de la destrucción de los arrecifes de corales".
¿Un mineral?...¡¡No, un animal!!
Los corales son animales invertebrados de vida marina. ¿Animales?... ¡¡Sí!!, y viven en un esqueleto calcáreo llamado polipero. La acumulación de Poliperos (poliperos=animales muy pequeños) forman los corales coloniales, que son los que fabrican verdaderas montañas coralinas y hasta pequeñas islas.
En palabras más simples, son organismos animales que viven formando colonias, es decir, muchos individuos que se asocian y comparten algunas funciones biológicas; y cada unidad o individuo recibe el nombre de pólipo.
Junto a las medusas y los estromatopóridos, pertenecen al grupo de los cnidarios (o celentereos). La estructura básica de un pólipo se asemeja a un cilindro cuyo extremo inferior se fija al fondo de un sustrato duro, mientras su extremo superior presenta una abertura en forma de boca rodeada de unos tentáculos que poseen células urticantes o venenosas.
Se
alimentan tanto de sus propias algas como de plancton, asomando sus tentáculos
por el "agujero" o polípero en el que viven, atrapando a sus
presas con la ayuda de la secreción venenosa que tienen dichos tentáculos.
Algunos de los corales poseen forma ramosa o arbustiva, por lo que antiguamente se les confundía con plantas marinas...¡pero no!.
Generalmente se encuentran escondidos en el interior de su "exoesqueleto" durante el día, y extienden parte de su extremo superior, donde están la boca y los tentáculos, durante la noche, para alimentarse.
La mayoría forman colonias muy complejas, y viven fijos en el fondo del mar; de hecho, son más que nada organismos recifales (de arrecifes), pero es también frecuente encontrarlos en solitario.
La característica más importante de los corales es que generan y depositan una sustancia denominada carbonato de calcio (CaC03), responsable de formar un esqueleto externo (exoesqueleto) calcáreo, que le da una consistencia parecida a la de una roca, motivo por el cual muchos los confunden con un mineral.
El esqueleto externo de los corales le da protección a los pólipos del coral, ya que la mayor parte de su cuerpo está inmerso dentro de la estructura calcárea.
Los corales son capaces de crecer 15 centímetros durante un año, y si un coral muere, los nuevos corales crecen y se desarrollan sobre su esqueleto.
Viven en las zonas donde el agua es clara, tibia y llana. Normalmente la temperatura debe ser de 20°C.