Trabajo y embarazo, dos tareas compatibles

Tomando algunas precauciones, como no sobreexigirse profesionalmente, permanecer alejada de lugares contaminados y caminar de vez en cuando durante el día, el trabajo puede ser perfectamente compatible con el embarazo.

 

Fuente: Padres OK


Si la salud de la mamá y el futuro bebé lo permite, es posible que una mujer pueda trabajar sin mayores problemas hasta los casi ocho meses de embarazo.

El embarazo es un período donde se producen grandes cambios a nivel físico, emocional y psicológico. Lo más evidente a simple vista es la transformación física que experimenta la embarazada, la que no influye necesariamente a la hora de ejercer las tareas propias del trabajo.

Si la actividad que realiza una embarazada no requiere mayores desplazamientos o movimientos, lo más probable es que pueda trabajar hasta el final del embarazo, pero si se trata de un trabajo que requiere de traslados constantes, es posible que se canse más y que sea necesario bajar el ritmo, sobre todo a partir del sexto mes de gestación.

Asimismo, a nivel emocional los cambios se traducen en una mayor sensibilidad, la que debe ser asumida tanto por la futura mamá como por quienes la rodean, de manera de no afectar las relaciones interpersonales con los compañeros de trabajo ni con la familia.

Trabajo y embarazo

El desempeño laboral durante el proceso de gestación es algo que preocupa a las mujeres. Sin embargo, el psicólogo de la Universidad de Chile y especialista en terapias para embarazadas, Patricio Elgueta, señala que hay estudios que demuestran que la productividad en la mujer se mantiene y hasta aumenta cuando percibe que está siendo cuidada y apoyada por su entorno laboral.

Además, se ha comprobado que la creatividad de la mujer también se incrementa durante esta etapa de su vida. La idea es que cada mamá mantenga su rutina habitual de trabajo, su auto cuidado, y que una vez llegado el período de pre-natal lo aproveche para intensificar la comunicación con su guagua y consigo misma.

Según el gineco-obstetra de la Universidad Católica, Jorge Carvajal, un consejo general para que las mujeres enfrenten de mejor manera el embarazo, es que desde el punto de vista laboral deben continuar con sus actividades normales, al menos que se trate de trabajos pesados, que impliquen un desgaste físico y el uso de la fuerza.

¿Cuándo es incompatible el trabajo con el embarazo?

Existen trabajos que definitivamente no son óptimos y que más bien son perjudiciales para una embarazada. Éstos representan un peligro claro que debe ser advertido por cualquier mujer que esté en ese estado y por el empleador, con el objetivo de proteger a sus trabajadores.

Algunos lo son por el nivel de exigencia física que requieren y otros, porque trabajan con productos químicos o radiación, los que revisten un peligro para la salud física y psíquica del bebé y de la madre. En estos casos, la embarazada debiera pedir un cambio de puesto en la empresa o una reducción de las horas de trabajo.

Entre los productos que son tóxicos o nocivos para las mujeres embarazadas están las anestesias, los químicos fotográficos, el alcohol, el mercurio, la nicotina, el plomo, el asbesto, el arsénico, el fósforo, los sulfuros de carbono y el benzol.

Por otra parte, los trabajos no recomendados son aquellos que tienen que ver con el uso de la fuerza o los que son riesgosos, como el ser instructora de algún deporte extremo o chofer de algún medio de transporte, entre otros.

Algunas precauciones específicas, a juicio de gineco-obstetra, Jorge Carvajal, tienen relación con el tipo de trabajo:

* Si se trata de uno que requiera permanecer sentada todo el tiempo o la mayor parte de él, es bueno que la embarazada use medias elásticas especiales para mejorar su circulación, que camine de vez en cuando y que se preocupe de no tener las piernas ‘colgando’ durante tiempos muy prolongados. De ser así, es recomendable ubicar un banquillo debajo de sus pies.

* También es bueno preocuparse de trabajar en una silla cómoda, ya que el embarazo produce molestias en la espalda debido al peso que debe cargar la mujer, lo que puede provocar fuertes dolores.

* Es importante trabajar en ambientes no contaminados. Si ocurre lo contrario, es bueno preocuparse de ventilar varias veces al día el lugar y pedir a los compañeros de trabajo que dejen de fumar, entre otras cosas.

* Si al salir del trabajo se encuentra cansada o estresada, nada mejor que realizar algún deporte de bajo impacto como la natación, la gimnasia o simplemente dedicar un tiempo para sí misma y descansar. De esta manera, es posible asegurar la salud de la madre y su futuro hijo durante la dulce espera.