Dejar el cigarro: ¿batalla que se hace humo?

Alrededor del 70 por ciento de los pacientes que se somete a estos programas de control del tabaquismo deja de fumar a corto plazo. Después de un año el 40 por ciento de ellos aún se mantiene.

 

Fuente: Revista Temas de Vida, Isapre Vida Tres

Cada día son más las personas en el mundo entero que, tras comprender los dañinos efectos del cigarrillo, buscan desesperadamente la manera de abandonarlo. Los métodos son variados, los resultados también.

Alrededor del 40 por ciento de la población adulta a nivel nacional es adicta al cigarrillo, según lo señalan las últimas encuestas. Sin embargo, dadas las abrumadoras evidencias en contra de este humeante y nocivo elemento, un porcentaje considerable del vasto grupo de "adictos" ha hecho el intento -o pretende hacerlo algún día- de abandonar este vicio cuya dependencia puede ser mortal.

En esta difícil batalla no son muchos los que consiguen librarla con éxito porque para quienes gozan de fumar, el cigarro tiene virtudes incomparables: es un compañero, un tranquilizante, un apoyo, un escape y obviamente una necesidad nada inofensiva.

La medicina culpa cada vez más al cigarrillo no sólo de traer consigo daños bronquiales y obstructivos, sino de problemas cardiovasculares, infartos, enfisema pulmonar, complicaciones del embarazo y cáncer en la laringe, el riñón, el páncreas y la vejiga, por nombrar sólo algunos.

Y por si esto fuera poco, los "no fumadores" también sufren las consecuencias, puesto que al convivir en un ambiente contaminado, las posibilidades de contraer alguna de estas enfermedades son considerablemente mayores.

Dentro de las miles de substancias tóxicas contenidas en él se pueden distinguir cuatro grandes grupos: monóxido de carbono, alquitranes, substancias irritantes y nicotina.

Esta última puede llegar a ser la más peligrosa, porque al estimular el sistema nervioso central, crea una dependencia o adicción comparable a la de otras drogas. Tanto que sus víctimas padecen ante la decisión de dejarlo.

El "sentimiento de pérdida" de este compañero y el llamado "síndrome de privación" los vuelve irritables, inquietos y ansiosos, y sobrellevarlo se convierte en una carga muy pesada.

El día "D"

Pero hoy en día -y para consuelo de muchos- quienes quieren abandonar definitivamente el vicio, ya no están solos. Una variada gama de alternativas ha ido apareciendo en el mercado a fin de apoyar una decisión que, en la mayoría de los casos, requiere algo más que fuerza de voluntad.

Entre estos métodos, los más completos son los programas clínicos de control del tabaquismo. Destacan el de la Universidad Católica, de la Clínica Miguel de Servet, y el impartido por la Clínica Las Condes.

Este último se desarrolla bajo la dirección del médico especialista en enfermedades respiratorias Sergio Bello y cuenta además con la participación de dos terapeutas y un psicólogo.

Ya sea a través de terapias individuales o grupales, el objetivo es siempre el mismo: apoyar al paciente tanto en el período de preparación previa al llamado "día D" (día en que se deja definitivamente) como en la mantención.

Durante la primera etapa -en el caso de terapias individuales- el paciente acude a ocho sesiones -semanales, quincenal es y luego mensuales- y una vez abandonado el vicio se le hace un seguimiento por lo menos de tres a seis meses después, a fin de evitar recaídas.

En el caso de las grupales, también se realizan ocho sesiones -en grupos de alrededor de diez personas- y luego se les apoya una vez al mes. Dentro de los componentes de este tratamiento el más importante es el apoyo psicológico, el cual ayuda al paciente a comprender y asumir el paso que va a dar.

Pero además -según el grado de dependencia- se complementa con apoyo farmacológico como ansiolíticos o antidepresivos (especialmente cuando existe una estrecha relación entre tabaquismo y depresión), o sustitutos de la nicotina como los chicles o parches, a fin de disminuir los síntomas de privación.

A juicio del doctor Bello, tanto los chicles como los parches de nicotina pueden llegar a ser una buena ayuda, pero siempre dentro de un contexto terapéutico y no de manera aislada. "Muchas veces llegan pacientes quejándose de que se han puesto parc hes y no han podido superar su adicción. Lo que ocurre es que la fortaleza de estos tratamientos radica en la preparación y el apoyo brindado al paciente, por eso quien use estos elementos de manera aislada, rara vez tendrá éxito".

Alrededor del 70 por ciento de los pacientes que se somete a estos programas de control del tabaquismo deja de fumar a corto plazo. Después de un año el 40 por ciento de ellos aún se mantiene.

Estas cifras indican que este tipo de tratamiento, que combina aspectos psicológicos, cognitivos, educacionales, de adicción, así como de manejo del apoyo del entorno social al involucrar también a la familia, es un camino eficaz para combatir tan peligrosa dependencia.

Los otros métodos

Terapias como la hipnosis y la acupuntura también prometen soluciones definitivas para los fumadores, pero sus resultados no han demostrado ser muy alentadores.

Respecto a la primera, si bien en algunos casos determinados ha surtido efecto, se requiere de hipnotistas muy especializados, un número considerable de sesiones (que dependerá del dignóstico del especialista, las que en general van entre 7 y 10) y una suma de dinero nada despreciable para que resulte exitosa (el valor de cada una es de 10 mil pesos aproximadamente).

En lo que a la acupuntura respecta, el doctor Bello es categórico al señalar que sus resultados no la avalan. "Nosotros en ciertas ocasiones recurrimos a ella sólo como un apoyo, pero definitivamente, de manera aislada no es exitosa".

En este caso el número de sesiones es relativo, dependiendo del diagnóstico, y el valor es de aproximadamente 20 mil pesos por sesión.

Y para quienes se sienten capaces de manejar el problema de la adicción por sí solos, sin incurrir además en elevados costos, otra alternativa se encuentra en la literatura. Una vasta bibliografía se ha escrito respecto a este controvertido vicio y, si bien muchos textos no aportan nada útil, algunas excepciones son tan convincentes que han podido lograr en sus lectores excelentes resultados.

Entre estas últimas destaca el libro "Cómo dejar de fumar" del inglés Allen Carr, que ha sido leído por millones de personas en el mundo entero. En Chile, la experiencia también ha sido exitosa. Entre sus exponentes nos encontramos con Ricardo Délano, quien después de dejar el cigarro para siempre, gracias al libro, quiso compartir su experiencia . A través del restaurant El Club, del cual es dueño, distribuye fotocopias a todos los clientes que se interesen. Hoy cuenta que muchos de ellos también han abandonado el vicio.

Délano lleva ya tres años sin siquiera probarlo y asegura no querer hacerlo, incluso se compadece de quienes aún libran esa batalla. Pese a que había intentado con anterioridad diversos métodos tales como parches, chicles, hipnosis, así como otros libros, jamás tuvo éxito. "Me sentía mal, despertaba con dolores, me costaba hacer deportes. Incluso el hecho de no poder dominarlo, afectaba mi autoestima. Es por eso que probé mil maneras de dejarlo, pero ninguna dio resultado. Durante el mes que duró la terapia de hipnosis no fumé porque estaba como en las nubes, pero a los pocos días de terminar, volví a lo mismo de antes".

Hasta que un día, un amigo le contó su exitosa experiencia personal gracias al mencionado libro de Carr. "Me lo prestó e hice la prueba. Y como yo tenía los ingredientes fundamentales para lograrlo, que son la convicción y las ganas, no me resultó difícil. El autor, además de relatar una serie de experiencias de diferentes personas, se refiere a la nicotina como un bicho que está en nuestro interior y que vivirá mientras uno siga fumando. Plantea diferentes soluciones para combatirlo y vencerlo. Las pruebas, lo logras y sientes una inmensa satisfacción contigo mismo".

Para los que están dispuestos a dar la batalla, métodos existen y de los más variados. Al parecer el secreto está en probarlos todos hasta descubrir el que más se acomode y asegure el éxito en esta lucha, tan importante de dar.