





Colesterol
alto: alerta en jóvenes
El
colesterol alto es una de las principales causas de enfermedad cardiaca y también
se relaciona con los cálculos biliares, la impotencia, el deterioro mental
y la presión arterial alta.
Fuente: Padres OK
Los
lípidos o grasas son un componente importante en la estructura y funcionamiento
de las células del organismo, y participan en la formación de ciertos
tipos de hormonas.
El colesterol es uno de estos lípidos, que el hígado produce normalmente y que el cuerpo necesita para desarrollar numerosas funciones como ayudar a la formación de la bilis y de la vitamina D y mantener la estructura celular del organismo.
Sin colesterol no podríamos vivir, pero un exceso en la sangre puede ser perjudicial, tanto para niños como para adultos, ya que aumenta el riesgo de padecer infarto cardíaco y otros problemas vasculares.
Colesterol alto
Cuando el nivel de colesterol y triglicéridos es alto en forma crónica, las arterias se obstruyen dificultando que la sangre fluya hacia el cerebro, los riñones, los órganos genitales, las extremidades y el corazón.
El colesterol alto es una de las principales causas de enfermedad cardiaca y también se relaciona con los cálculos biliares, la impotencia, el deterioro mental y la presión arterial alta.
La doctora Raquel Burrows, pediatra y endocrinóloga infantil, académica de la Universidad de Chile, quien tiene a su cargo el Programa de Obesidad Infantil del Centro de Diagnóstico del INTA, plantea que en los niños y adolescentes los niveles normales de colesterol deben ser inferiores a 170.
Es decir, más bajos que los de la gente adulta. En líneas generales, entre 2 y 19 años, lo normal es 170 mg/dl o menos. Entre los 171 y los 199 mg/dl. es el límite y se considera de riesgo; y cuando supera los 200, está claramente elevado.
La especialista afirma que aunque el aumento del colesterol en niños y adolescentes puede obedecer a factores genéticos, la gran culpable es la dieta y el sedentarismo.
La práctica de un deporte, ejercicio aeróbico regular como nadar, caminar vigorosamente, andar en bicicleta, o jugar al tenis aumenta los niveles de colesterol bueno, disminuye los niveles de triglicéridos, y puede también reducir los niveles de colesterol malo.
Agrega que un plan regular de ejercicio también puede ayudar a reducir el peso y la grasa corporal. Así, la mejor forma de prevenir enfermedades es mantener una vida activa con rutinas de ejercicios y consumir dietas ricas en frutas, vegetales y fibras.
Obesidad y colesterol
La gran mayoría de los obesos tienen colesterol elevado y están en riesgo de sufrir alteraciones en las arterias.
Esto se explica, por una parte, por la alimentación rica en grasas y por otra, por la acumulación de grasas en la cavidad abdominal obesidad visceral-.
Es por ello, que el tratamiento de la obesidad es un requisito indispensable para reducir y normalizar el colesterol en la sangre, ya que se ha demostrado que una baja de peso sostenida en el tiempo, reduce el colesterol y los lípidos en la sangre.
Los especialistas sostienen que si el problema se detecta a tiempo es posible tomar medidas preventivas en forma temprana, como modificar la dieta y enseñar a los niños y jóvenes hábitos sanos de alimentación y ejercicio.
Según la doctora Burrows, esto cobra especial importancia en los hijos de padres con colesterol alto, ya que tienen un mayor riesgo de infarto cardíaco y/o accidente vascular prematuro, antes de los 50 ó 60 años, incluso a los 30 ó 40".
Para evitar complicaciones, la doctora recomienda mantener el colesterol en concentraciones normales en la sangre, independiente de la edad y sexo.