¡Me duele el oído!

La caja del tímpano, u oído medio, es una cavidad de apenas unos milímetros cúbicos de capacidad y con la mayoría de sus paredes rígidas.

La presencia en su interior de una mínima cantidad de líquido inflamatorio, o de pus en los casos más importantes, provoca un dolor agudísimo que se intensifica al tragar incluso saliva.


Por: José Ignacio de Arana
Fuente: Edufam.


Los oídos son una de las vías naturales de entrada al organismo y por ello mismo existe el peligro, mayor en la infancia, de que se produzcan infecciones.

Suelen causar un dolor intenso y los niños se quejan de que les duele, incluso, al masticar. Si tiene lugar una otitis hay que procurar especialmente que no entre agua por los oídos.

Dentro de las infecciones del oído, u otitis, las otitis medias (las que afectan al oído medio) forman el grupo más importante y frecuente.

El tímpano, mientras esté íntegro, representa una barrera casi infranqueable para los gérmenes. Así que la infección llega al oído medio desde el extremo contrario, es decir desde la faringe y fosas nasales a través de la trompa de Eustaquio.

Problemas con el tímpano

La caja del tímpano, u oído medio, es una cavidad de apenas unos milímetros cúbicos de capacidad y con la mayoría de sus paredes rígidas.

La presencia en su interior de una mínima cantidad de líquido inflamatorio, o de pus en los casos más importantes, provoca un dolor agudísimo que se intensifica al tragar incluso saliva.

El dolor puede tener a lo largo de las horas períodos de mayor o menor intensidad.

La única pared de la caja que es medianamente flexible es, precisamente, la membrana del tímpano. En casos extremos puede llegar a romperse, dejando entonces salir a través del conducto auditivo un material como pus o sangre que aparecerá en el exterior de la oreja manchando la ropa de cama si la perforación sucedió durante el sueño.

En el mismo momento en que el tímpano se abre suele desaparecer el dolor sin que eso signifique, ni mucho menos, que el proceso se ha curado. La fiebre en las otitis medias no es elevada.

Tratamiento

La mayor parte de las otitis medias de la infancia, si son precoz y correctamente tratadas, curan sin complicaciones, incluso las que han llegado a perforar el tímpano, si bien estas últimas necesitan de control durante un tiempo, hasta comprobar que, una vez vencida la infección, la membrana recupera su integridad.

Sólo las otitis muy reiteradas representan un posible riesgo para la audición posterior y es aconsejable entonces acudir al especialista.

El tratamiento de la otitis media aguda va dirigido por un lado a controlar la infección con el uso de antibióticos. Por otro, a resolver las alteraciones que han promovido o favorecido la aparición de la enfermedad mediante medicación antiinflamatoria o, eventualmente, extirpación quirúrgica.

Gotas ¿sí o no?

Se ha discutido mucho sobre la utilidad de los medicamentos aplicados en forma de gotas a través del oído en las otitis medias.

La membrana del tímpano es impermeable, por lo que esos medicamentos no alcanzarán el oído medio salvo en el caso de que haya perforación.

Sin embargo, las gotas se siguen utilizando cuando no hay perforación porque mejoran el cuadro olínico.

Tales gotas llevan en su composición, junto a antibióticos, algún anestésico que actúa sobre el tímpano calmando el dolor.

Las gotas a través del oído se aplican a temperatura corporal, calentando previamente el envase durante unos momentos con la mano. También el calor local, con la aplicación de un paño caliente sobre la cara, alivia.

Una preocupación inexcusable en cualquier tipo de otitis es evitar la entrada de agua en el oído, y más aún de agua sucia o contaminada.

Por eso es necesario siempre colocar un taponcillo hecho con una pequeña bola de algodón durante el baño y, en los niños mayores, proscribir la asistencia a piscinas mientras dure la afección.