





Rotavirus
El rotavirus es un agente viral que provoca la inflamación del epitelio (mucosa que recubre el intestino), y que representa la causa de diarrea aguda más grave que puede llevar a un menor a un complejo estado de deshidratación.
Fuente: Padres OK
Pese a que no existen estadísticas oficiales, el "Rotavirus"
constituye según informes médicos, una de las principales enfermedades
que afecta a menores de dos años.
El rotavirus es un agente viral que provoca la inflamación del epitelio (mucosa que recubre el intestino), y que representa la causa de diarrea aguda más grave que puede llevar a un menor a un complejo estado de deshidratación.
Este cuadro aparece luego de los vómitos y la fiebre, que caracterizan esta enfermedad.
Según el Doctor Jorge Vergara, Subdirector médico del Hospital de niños Exequiel González Cortés, Pediatra e Infectólogo, "en Chile existen 3 o 4 tipos más frecuentes de rotavirus, y como son distintos, el niño puede adquirir 3 o 4 veces este tipo de infección".
Esta enfermedad afecta principalmente a los lactantes menores de seis meses en forma repentina. Mientras más pequeños son los niños, más violenta es la forma de aparición de este virus.
"Uno ve que el menor se acuesta sano, amanece sano y de un minuto a otro está decaído. El primer síntoma es el vómito, luego aparece la fiebre y por último la diarrea", señala el profesional.
El período de incubación de este virus puede ser de 1 o 3 días, (desde que la enfermedad se desarrolla hasta que se manifiestan sus efectos) y su pauta de progreso es generalmente la misma, es decir, vómitos, fiebre y diarrea, desapareciendo en el mismo orden en que aparecieron.
La diarrea puede durar 5 días, incluso hasta 10. Frente a este cuadro entonces, lo recomendable es incluir una dieta líquida consistente en agua hervida, agua de arroz y sales de hidratación oral (previamente recetadas por el médico), hasta que el período de los vómitos termine.
Según el Doctor Vergara "esta infección es a veces tan importante que provoca que el niño presente una intolerancia a los alimentos. Es como si el intestino quedara lesionado, por eso se hace necesario seguir dietas especiales, que podrían incluir leche sin lactosa, hasta que la diarrea desaparezca".
La intolerancia a la leche es común porque en el intestino disminuye la actividad de la lactasa, que es la enzima encargada de digerir el azúcar de la leche o la lactosa.
El profesional recomienda que "lo primero que hay que hacer para que el pequeño no vomite es dejarlo reposar, es decir, dejar pasar 1 o 2 horas sin ingerir nada y posteriormente darle 1 o 2 cucharaditas de agua hervida cada 10 o 15 minutos. De esta manera se va renovando la ingesta lentamente. Es fundamental hacerlo de esta forma y así evitar la deshidratación".
Resulta básico detener el cuadro de deshidratación. Lo más importante en forma inicial es controlar el vómito, que sumado a la diarrea, puede llevar al niño a una pérdida de líquido importante.
Pero, ¿Cómo es posible saber si un niño está deshidratado o no?
"Primero hay que observar la orina. El riñón es un ahorrador de agua y en la medida que tiene poca agua, tiene poca orina. Cuando han pasado 12 o 18 horas y un niño no ha orinado es que está deshidratado y por lo tanto, debe ponerse rápidamente en contacto con su pediatra y así evitar que el cuadro de deshidratación se agrave. El otro punto importante es que el menor llora y no tiene lágrimas. Su piel tiene pliegues exageradamente laxos, o sea que no tienen la tensión normal que deberían tener. Además debiera presentar labios y lengua seca", concluye el doctor Vergara.
La Prevención es lo primero
El rotavirus se transmite por contacto de persona a persona. El aire constituye una vía poco habitual de contagio, por lo tanto el hábito de lavarse las manos cada vez que tenemos contacto con un niño es fundamental.
También es importante preocuparse del aseo en el hogar, básicamente porque también se encuentra en juguetes y muebles, dependiendo de la manipulación previa que hayan tenido.
Una vez adquirido, el niño queda inmune contra el tipo de rotavirus que contrajo, pero como son 3 o 4 los que están en nuestro ambiente, el niño puede repetir la enfermedad causada por otro integrante de esta familia.
Al mercado chileno aún no han llegado algunas vacunas existentes en el extranjero, para proteger del rotavirus, pero según el doctor Jorge Vergara "en este momento no hay ninguna 100% efectiva, porque las existentes tendrían muchos efectos secundarios".
Frente a estas señales, que podrían indicar la afección de rotavirus en el niño, resulta fundamental llevar al menor a la consulta con su pediatra, o dependiendo de la gravedad de los síntomas y básicamente del nivel de deshidratación, al servicio de urgencia más cercano a su domicilio, para así detectar a tiempo el virus que afecta a su hijo y poder aplicar el tratamiento correspondiente en forma oportuna.